Hay colecciones que hablan de tendencias y otras que cuentan historias. En Colombiamoda 2026, Studio F eligió hacer lo segundo. Con LEGADO, la marca convirtió la pasarela en un recorrido emocional por su origen, su evolución y el futuro que hoy comienza a escribir una nueva generación de la familia Hazzi.
El desfile inició con un momento cargado de significado. A través de un audiovisual, Carmen Faride Hazzi, fundadora de la marca, apareció junto a su nieta Gabriella Acosta, estableciendo un diálogo entre pasado y presente que explicó el verdadero corazón de la colección: la transmisión de valores, creatividad y visión de una generación a otra. Más que una introducción, fue una declaración de principios sobre el legado de una mujer que transformó un pequeño taller en uno de los grupos de moda más importantes de Latinoamérica, y cómo esa historia continúa hoy en manos de las nuevas generaciones.
La puesta en escena estuvo marcada por una estética elegante y nostálgica. La escenografía, enmarcada por una arquitectura clásica y una pasarela rodeada de flores blancas, reforzó la idea de permanencia, sofisticación y tradición que inspiró toda la presentación.
Un recorrido por el ADN de Studio F
La colección transitó entre diferentes momentos estéticos que han definido la identidad de la marca durante más de tres décadas.
El denim apareció como protagonista absoluto, reinterpretado con aplicaciones florales tridimensionales que transformaron un material cotidiano en piezas de alta elaboración. Tops escultóricos, pantalones intervenidos, botas forradas en mezclilla y chaquetas voluminosas demostraron una visión contemporánea del trabajo artesanal.
Las flores continuaron presentes a través de estampados de gran formato sobre vestidos fluidos, siluetas relajadas y prendas de inspiración resort, equilibrando feminidad y naturalidad.
El desfile también exploró una paleta cálida dominada por los tonos tierra, café, chocolate y marfil. Vestidos tejidos al cuerpo, prendas con transparencias, flecos, tejidos abiertos y detalles artesanales convivieron con propuestas de inspiración safari y bohemia, mientras que los accesorios —grandes brazaletes, bolsos tejidos, gafas oversize y joyería escultórica— terminaron de construir el universo visual de la colección.
Uno de los momentos más elegantes llegó con la aparición de los total looks blancos, donde los sastres estructurados, pantalones amplios y conjuntos monocromáticos evidenciaron una sofisticación atemporal que dialoga con el legado clásico de la firma.






Las mujeres que construyeron la historia de Studio F volvieron a la pasarela
Uno de los grandes aciertos del desfile fue su casting.
Studio F reunió sobre la pasarela a varias de las mujeres que han marcado la historia de la marca durante diferentes generaciones.
Figuras como Valerie Domínguez, Laura Tobón y Toya Montoya, quienes durante años fueron rostro de importantes campañas de Studio F, compartieron pasarela con una nueva generación de modelos colombianas como Valentina Castro, Sofía Osío y María Fernanda Aristizábal, creando un puente visual entre el pasado, el presente y el futuro de la firma.
El cierre tuvo un significado aún más emotivo cuando todas las modelos regresaron al runway acompañando a Valerie Domínguez, reafirmando el concepto central de LEGADO: una historia construida por mujeres que inspira a las que vienen detrás.



Más que una colección, una declaración de identidad
Lejos de limitarse a presentar una propuesta comercial, LEGADO funcionó como una celebración de la memoria de Studio F.
La colección demostró que una marca puede mirar hacia adelante sin olvidar aquello que la hizo grande. La visión pionera de Carmen Faride Hazzi encontró un nuevo lenguaje creativo en Gabriella Acosta, quien representa la continuidad de un proyecto familiar que sigue evolucionando sin perder su esencia.
En una edición de Colombiamoda donde muchas marcas apostaron por la innovación estética, Studio F eligió recordar que la verdadera permanencia en la moda no solo se construye con diseño, sino también con identidad, historia y la capacidad de convertir el legado en inspiración para las nuevas generaciones.
